miércoles, 4 de febrero de 2009

:: gris ::

Como la mayoría de las veces, son los momentos más tristes los que me motivan a iniciar cosas nuevas.
Sin soportarme más, recorrí toda la casa buscando algo para hacer, hasta que encontré una cajita llena de cosas de la universidad. Ahí estaba la pluma, de esas que ya no se encuentran. Ahí estaban las tintas chinas. Fue el mejor descubrimiento para un día en que necesitaba algo que me abstrayera de todo, absolutamente todo, por el mayor tiempo posible...y así fue como empecé a sacar fuera, el mal que me estaba tragando...





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