
Tristeza que no se puede disfrazar.
Amor que es encerrado en cajitas
Que seguramente
Son de papel maché.
Nunca hice de verdad papel maché.
Pero vos sabes
Que cada vez que surgía una idea
Era seguramente en papel maché.
Sin embargo
Nunca hice papel maché
Sino papeles cortados y llenos de pegatina
Que quedaban parecidos
Pero nunca era igual.
Porque el papel maché tiene una magia especial.
Por eso siempre te decía
Que eso quería hacerlo en papel maché.
Y hoy quisiera ser esa cajita que guarda los recuerdos
Y puede cerrarse
Y tener colores brillantes por fuera
Y parecer la alegría misma
Más allá
De que adentro suyo
Contenga los recuerdos
De lo que hoy duele tanto
Y por fuera se ve negro
Al igual que por dentro.
Porque no soy una cajita
Ni tampoco papel maché.
Soy una forma que no alcanzó su forma
Y un alma que perdió su alma
Soy tinta china que cayó en el piso
Y ni siquiera dejó una mancha
Hoy me siento
Como esas tantas hojas
Que algún día quise dibujar
Y siempre quedaron debajo
De la hoja dibujada.
Hoy me siento el lápiz comprado en Disney
Que ha quedado de recuerdo en mi vasito violeta.
Hoy me siento todos los colores
Que nunca me gustaron.
El azul. Soy azul marino.
O amarillo patito, que tampoco me gusta
Por exceso de palidez.
Salmón. Color que ni siquiera existe.
Naranja clarito. Salmón.
Rosa. Nunca fui rosa, hasta hoy.
Aunque dudo de ser rosa
Porque rosa me imagino mujer.
Y nunca tampoco, me sentí demasiada mujer.
Hoy soy corel, no illustrator.
Y sobre todas las cosas
Por más que quiero
No alcanzo a ser mi pegatina de siempre
Ni soy una cajita de papel maché.
Más allá
De que adentro suyo
Contenga los recuerdos
De lo que hoy duele tanto
Y por fuera se ve negro
Al igual que por dentro.
Porque no soy una cajita
Ni tampoco papel maché.
Soy una forma que no alcanzó su forma
Y un alma que perdió su alma
Soy tinta china que cayó en el piso
Y ni siquiera dejó una mancha
Hoy me siento
Como esas tantas hojas
Que algún día quise dibujar
Y siempre quedaron debajo
De la hoja dibujada.
Hoy me siento el lápiz comprado en Disney
Que ha quedado de recuerdo en mi vasito violeta.
Hoy me siento todos los colores
Que nunca me gustaron.
El azul. Soy azul marino.
O amarillo patito, que tampoco me gusta
Por exceso de palidez.
Salmón. Color que ni siquiera existe.
Naranja clarito. Salmón.
Rosa. Nunca fui rosa, hasta hoy.
Aunque dudo de ser rosa
Porque rosa me imagino mujer.
Y nunca tampoco, me sentí demasiada mujer.
Hoy soy corel, no illustrator.
Y sobre todas las cosas
Por más que quiero
No alcanzo a ser mi pegatina de siempre
Ni soy una cajita de papel maché.


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